REFERENCIAS AL AUTOR

El P. Hernán J. Pereda, en las vísperas del nuevo milenio, publicó 2000 Años de Cristianismo, un HISTORIOGRAMA del camino de la Iglesia, que en menos de un lustro está cerca de alcanzar el número de 100.000 ejemplares. Con el Historiograma, se presta un apreciado servicio en un tiempo en que la historia tiende a ser fragmentada, cuando no olvidada.

20 siglos de experiencia cristiana

Dos mil años de cristianismo en sólo un golpe de vista. El padre Hernán Pereda, miembro de los Cooperadores Parroquiales de Cristo Rey, ha dedicado muchos años de su vida a elaborar el Historiograma que ahora, en colaboración con el Comité del Jubileo para el año 2000, de la Conferencia Episcopal Española, presenta a los lectores de Alfa y Omega, y que próximamente se pondrá a la exposición y venta. Como afirma don Joaquín Martín Abad, director del citado Comité episcopal, este trabajo servirá especialmente para que todos conozcamos mejor y amemos más a Jesucristo y a su Iglesia. En próximas fechas se dará a conocer el lugar de la exposición.

Hernán Pereda, ¿cómo surgió esta idea?
Inicialmente no fue más que un vademecum, por no decir una chuleta, de un estudiante más de Historia. Era el año 1961, ¡hace 38 años!, cuando ice mi primer curso de Historia de la Iglesia, en Caldes de Montbuy, Seminario de mi Congregación. Allí empezó el esquema y tengo aún el original. Aquel curso ya duró dos años; después hice otros dos cursos bianuales, como alumno de Teología en la Universidad Gregoriana (1966) teniendo por profesor al jesuita Giaccomo Martina. Fue sin duda el que más me marcó. Para la licenciatura hice un curso también de dos años sobre la Historia de la espiritualidad cristiana. En él predominó la enseñanza de un benedictino inolvidable, padre Jean Leclerq. El historiograma fue tomando forma a través de cursos académicos pero, sobre todo, a lo largo de mi vida. Siempre estaba en la mente tener una visión lo más clara posible de la historia de la Iglesia, que me ha resultado tan importante para entender al Señor y su manera de respetar los procesos humanos.
¿De donde proviene su interés?
Ésta es la sorpresa. No parece existir nada parecido. El encuentro con monseñor Eugenio Romero Pose y su interés por el tema nos lo hizo entender, y también porque don Joaquín Martín Abad, Director para el Comité del Jubileo del 2000, propuso el formato gigante de exposición. Además, la aplicación de las técnicas informáticas ha ofrecido posibilidades insospechadas antes.
¿Qué sentido da usted a este trabajo?
Se trata de una visión de conjunto con sentido pastoral. Como decimos en la presentación del esquema, el autor no es un erudito ni una rata de biblioteca. Surgió junto a los cursos de Historia de la Salvación que hemos dado durante toda nuestra vida. Ni siquiera está el nombre de todos los Papas, porque en no pocos casos no había lugar físico para ponerlos. ¡Es que no se trataba de que no faltara nada! El equilibrio de datos es también muy discutible, soy el primero en afirmarlo, y seguramente que nadie es tan crítico como yo mismo sobre lo que presento: más que una suma de datos se trata de un símbolo del camino de la Iglesia. Nos unimos a aquellos que piensan que, a pesar de los pesares, se trata de la historia más coherente que haya existido jamás. Eso sí, no es color de rosa y por eso no hemos dudado en poner elementos positivos y negativos. Muchas veces éstos últimos han enseñado más que los primeros. También puede sorprender una importancia aparentemente desproporcionada al siglo que termina. La razón es la atención a los jóvenes que, en general, no sienten atractivo por la Historia. Es una manera de interesarlos. Con no pocos adultos ocurre lo mismo. Los criterios de selección de datos de este siglo son muy distintos de los de los siglos anteriores, en atención a ellos. En el orden pastoral, que como decíamos es el principal, debo destacar la relación de esta historia con la Eucaristía: la Iglesia celebra su historia a través de los santos y ésta es una manera de ir ubicando el conjunto. ¡Es necesario volver a una sana hagiografía!
No debe de haber sido fácil editar este trabajo...
Ante todo debo decir que soy yo el primer sorprendido de la publicación de este esquema. Yo me imaginaba que a muchos se les ocurriría hacer una cosa así. Siempre he dicho que se debe a mi poca memoria que yo fuera tan meticuloso en no dejar pasar dato sin anotar. Además, cronologías de historia general hay por todos lados; quizás la novedad sea que ésta se refiera específicamente al cristianismo con una división de tiempos y épocas distinta a las habituales Si esto sale a la luz es por la demanda de los demás, ante mi sorpresa y casi diría que también para mi vergüenza, por los límites que veo en la labor realizada. Creo que la novedad está en haber encontrado -a medida que pasaban los años- una forma más o menos didáctica de presentar los elementos que hacen al conjunto. La aventura de la publicación es inenarrable. Nadie parecía saber cómo se podía publicar una cosa igual: un rollo de 6,40 metros en su formato manual. Una gran editorial me tuvo unos cuantos meses esperando, entre dimes y diretes, poniendo al borde del fracaso la idea de que se pudiera llegar a tiempo. Finalmente fue un amigo quien me asesoró sobre la forma de presentación. Ahora parece evidente, pero el pobre tuvo que pasar sobre mi pertinacia en afirmar que se trataba de un rollo. La mayor aventura fue la de las correcciones, y para la maquetación, fue necesario hacer gala de una paciencia monacal en las quizá 10 ediciones globales rehechas, más las infinitas menudencias que son para no acabar. Y hablando de arte, el poema ha sido la pincelada magistral de nuestra acuarelista. Su trabajo ha dado un relieve y un toque de gracia sin el cual el conjunto tendría un aspecto mucho más árido y falto de armonía. La evidencia de que el Señor se ha ido manifestando porque ama a su Iglesia como su esposa, nos permite anunciar hoy que, para los interesados, tener este recurso en mano ¡es posible!
Alfa y Omega

Tras el Historiograma, se publica el Bibliograma "HISTORIA DEL PUEBLO DE DIOS". En él, se descubre de inmediato, al autor por la forma y método de resentación de tantos siglos como los que aquí se quieren resumir. En el Bibliograma, el lector puede contemplar y recorrer con la mirada el camino de la Revelación de Dios al pueblo de Israel y a toda la humanidad.

Pero el P. Hernán Pereda, en su constante investigación y desvelo por acercar al lector al mundo de la Biblia, se embarcó en una obra mucho más ambiciosa, basada en el Bibliograma, pero ampliada, mejorada y corregida: VISIÓN BÍBLICA "El camino de la Salvación".Con esta obra, el Padre Hernán Pereda viene a cubrir un sentido vacío en no pocos círculos cristianos y en muchos ambientes culturales de nuestros días: el extendido y empobrecedor olvido de los acontecimientos más señeros de la Historia Sagrada, de la Biblia. Esta Visión Bíblica, ofrece un preciso esquema y una valiosa síntesis de los Libros de la Biblia; sigue, desde los orígenes -desde el Génesis hasta la culminación de la Revelación como Jesucristo- el camino de los principales hechos que sellan el mensaje dado por Dios a la humanidad entera acerca de Él mismo, de la creación, del mal y de la muerte y, sobre todo, de la Salvación. En el Apocalipsis, el Libro de la Revelación, se nos ofrecen las claves para comprender los inicios desde el final y se nos hace ver la recapitulación de toda la historia en la victoria de Jesucristo, Palabra definitiva de Dios.